La falta de oportunidades es una de las tareas pendientes de nuestra sociedad.
Y no precisamente en las zonas urbanas, donde de alguna manera la educación es un bien al que es más fácil acceder, dependiendo de los medios económicos con los que se cuente, si no en las zonas rurales, en los pueblos más olvidados de nuestro país. Ahí donde el tiempo parece haber quedado congelado, donde los avances, la prosperidad económica, las mejoras en las infraestructuras de los servicios de bienestar social no llegan y en donde sus habitantes, tan peruanos como nosotros y con los mismos derechos que cualquiera, tienen como principal tarea sobrevivir con los escasos recursos con los que cuentan.
Por esto, iniciativas como la de la ONG "Soluciones Prácticas" siempre valen la pena destacarse. Ellos han trabajado con 450 jóvenes campesinos rurales de las zonas más pobres de las regiones de San Martín y Cajamarca. La finalidad del proyecto, llamado "Jóvenes Emprendedores Rurales", es la de contribuir a reducir los niveles de exclusión social de estos muchachos, mejorando su calidad de vida, generando una mayor oferta de empleos y aumentando sus ingresos habituales para que finalmente cuenten con nuevas y mejores perspectivas de vida junto a más de 2,500 familias.
Diario Correo, 25/07/2010
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